Con profundo orgullo, civismo y un alto espíritu patriótico, la comunidad del Colegio Chile Norte se reunió en el patio principal para conmemorar de manera anticipada el Asalto y Toma del Morro de Arica. El acto cívico, organizado de forma impecable por el Departamento
de Historia, Educación Física y Religión, se transformó en un emotivo espacio de encuentro entre el pasado histórico y el futuro de nuestra región.
Un puente entre generaciones e instituciones
La jornada comenzó con la solemne entonación de nuestro Himno Nacional, interpretado magistralmente en vivo por el Orfeón Municipal. Posteriormente, los aplausos se los llevaron las «semillitas» de nuestro establecimiento: los niveles de Kínder A y Kínder B, quienes protagonizaron un notable desfile al compás de la tradicional marcha «Adiós al Séptimo de Línea».
Uno de los momentos más solemnes de la mañana estuvo a cargo del Capitán de Ejército, don Héctor Bahamondez Monsalve, en representación de la 1ra Brigada Acorazada «Coraceros», quien expuso ante los estudiantes una vibrante alocución histórica sobre la hazaña del 7 de junio de 1880, relevando el valor y la estrategia de los soldados de la época.
Reconocimiento al resguardo patrimonial
Para el Colegio Chile Norte, el cuidado de nuestra historia es fundamental. Por ello, el equipo directivo y los sostenedores hicieron entrega de distinciones especiales a tres instituciones clave en el resguardo de nuestra memoria: al Orfeón Municipal, recibido por su director, don Fernando Arancibia; a la agrupación histórica «Héroes del Cuarto de Línea», quienes deslumbraron vistiendo los uniformes de la época; y a la 1ra Brigada Acorazada «Coraceros».
Talento, tradición y reflexiva emoción
El protagonismo estudiantil brilló con luz propia en el bloque histórico-literario. El alumno Alonso Altamirano conmovió a los asistentes al personificar a un soldado de la Guerra del Pacífico relatando la hazaña en primera persona, seguido por el estudiante de Cuarto Año Medio, Fernando Caris, quien —también caracterizado— declamó con gran despliegue dos sentidos poemas de su propia autoría.
El folclore nacional y la alegría de nuestras tradiciones se hicieron presentes gracias a la Academia de Cueca del colegio, dirigida por la profesora Daniela Espinoza. Las parejas compuestas por Millaray Rojas junto a Aron Ahumada, y Benjamín Badilla con Antonella Zavala, deleitaron a la asamblea con dos vibrantes pies de nuestra danza nacional.
El broche de oro y momento más emocionante del encuentro fue la entonación masiva y a viva voz del Himno de Arica, donde estudiantes, docentes y autoridades cantaron con orgullo, acompañados nuevamente por los acordes en vivo del Orfeón de la ciudad.
Agradecemos profundamente el comportamiento ejemplar de todos nuestros estudiantes, el tremendo compromiso del cuerpo docente y de asistentes de la educación en la organización, y el valioso apoyo de los invitados especiales que hicieron de este acto un hito inolvidable de aprendizaje, civismo y convivencia comunitaria.
¡Viva Arica y viva Chile!
